[Oficio de lectura] [Laudes] [Angelus] [Nona] [Completas] [El Santo Rosario]
[Inicio]

Vísperas

28 de diciembre

Martha de Jesús+
1941-2008

Daniel +
1972-2001

INVOCACIÓN INICIAL

V. Dios mío, ven en mi auxilio
R. Señor date prisa en socorrerme.
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén.

HIMNO

Hoy el Verbo sacrosanto
nace en carne, por tener
en que poder padecer
por el hombre que ama tanto.

Es condición ciertamente
propia del enamorado,
padecer por el amado
trabajos ganosamente.

Por esto, pues, Cristo santo
nace en carne, por tener
en qué poder padecer
por el hombre que ama tanto.

Nace en carne el Redentor
pasible, porque sin falta
la prueba de amor más alta
es padecer por amor.

Y, porque se entienda cuánto
nos ha venido a querer,
nace para padecer
por el hombre que ama tanto.

Qué grande misterio encierra
Belén; cantadle, creaturas:
"Gloria a Dios en las alturas
y paz al hombre en la tierra." Amén.

SALMODIA

Ant. 1 Eres príncipe desde el día de tu nacimiento,
entre esplendores sagrados, yo mismo te engendré,
como rocío, antes de la aurora.

- Salmo 109 -

Oráculo del Señor a mi Señor:
"Siéntate a mi derecha,
y haré de tus enemigos
estrados de tus pies."

Desde Sión extenderá el Señor
el poder de tu cetro:
somete en la batalla a tus enemigos.

"Eres príncipe desde el día de tu nacimiento,
entre esplendores sagrados;
yo mismo te engendre, como rocío,
antes de la aurora."

El Señor lo ha jurado y no se arrepiente:
" tú eres sacerdote eterno
según el rito Melquisedec."

El Señor a tu derecha, el día de su ira,
quebrantará a los reyes.

En su camino beberá del torrente,
por eso levantará la cabeza.

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén.

Ant. 1 Eres príncipe desde el día de tu nacimiento,
entre esplendores sagrados, yo mismo te engendré,
como rocío, antes de la aurora.

Ant. 2 Del Señor viene la misericordia y la reden-
ción copiosa.

Salmo 129
Desde lo hondo a ti grito, Señor;
Señor, escucha mi voz;
estén tus oídos atentos
a la voz de mi súplica.

Si llevas cuentas de los delitos, Señor,
¿quén podrá resistir?
Pero de ti procede el perdón,
y así infundes respeto.

Mi alma espera en el Señor,
espera en su palabra;
mi alma aguarda al Señor,
más que el centinela la aurora.

Aguarda Israel al Señor,
como el centinela la aurora;
porque del Séñor viene la misericordia,
la redención copiosa;
y él redimirá a Israel
de todos sus delitos.

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén.

Ant. 2 Del Señor viene la misericordia y la reden-
ción copiosa.

Ant. 3 En el principio, antes de los siglos, la Pala-
bra era Dios, y hoy esta Palabra ha nacido como Sal-
vador del mundo.

Cántico
Col. 1, 12-20

Damos gracias a Dios Padre,
que nos ha hecho capaces de compartir
la herencia del pueblo santo en la luz.

Él nos ha sacado del dominio de las tinieblas
y nos ha trasladado al reino de su Hijo querido,
por cuya sangre hemos recibido la redención,
el perdón de los pecados.

Él es imagen de Dios invisible,
primogénito de toda criatura;
pues por medio de él fueron creadas todas las cosas:
celestes y terrestres, visibles e invisibles.
Tronos, Dominaciones, Principados, Potestades;
todo fue creado por él y para él.

Él es anterior a todo, y todo se mantiene en él.
Él es también la cabeza del cuerpo de la Iglesia.
Él es el principio,
el primogénito de entre los muertos,
y así es el primero en todo.

Porque en él quiso Dios que residiera toda plenitud.
Y por él quiso Dios que reconciliar consigo todas las cosas:
haciendo la paz por la sangre de su cruz
con todos los seres, así el cielo como de la tierra.

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén.

Ant. 3 En el principio, antes de los siglos, la Pala-
bra era Dios, y hoy esta Palabra ha nacido como Sal-
vador del mundo.

LECTURA BREVE

Ef 2, 3b-5

Éramos por nuestro natural hijos de cólera, como
los demás. Pero Dios, que es rico en misericordia, por
el gran amor con que nos amó, aún cuando estába-
mos muertos por nuestros pecados, nos vivificó con
Cristo --por pura gracia habéis sido salvados--.

RESPONSORIO BREVE

V. La Palabra se hizo carne. Aleluya, aleluya.
R. La Palabra se hizo carne. Aleluya, aleluya.

V. Y puso su morada entre nosotros.
R. Aleluya, aleluya.

V. Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
R. La Palabra se hizo carne. Aleluya, aleluya.

CÁNTICO EVANGÉLICO

Ant. La Virgen inmaculada y santa nos ha engen-
drado a Dios, revistiéndolo con débiles miembros y
alimentándolo con su leche materna; adoremos todos
a este Hijo de María que ha venido a salvarnos.

Cántico de la Santísima Virgen María
Lc 1, 46-55

Proclama mi alma la grandeza del Señor,
se alegra mi espíritu en Dios mi salvador;
porque ha mirado la humillación de su esclava.

Desde ahora me felicitarán todas las generaciones,
porque el Poderoso ha hecho obras grandes
por mí:
su nombre es santo
y su misericordia llega a sus fieles
de generación en generación.

Él hace proezas con su brazo:
dispersa a los soberbios de corazón,
derriba del trono a los poderosos
y enaltece a los humildes,
a los hambrientos los colma de bienes
y a los ricos los despide vacíos.

Auxilia a Israel, su siervo,
acordándose de su misericordia
--como lo había prometido a nuestros padres--
en favor de Abraham y su descendencia
por siempre.

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén.

Ant. La Virgen inmaculada y santa nos ha engen-
drado a Dios, revistiéndolo con débiles miembros y
alimentándolo con su leche materna; adoremos todos
a este Hijo de María que ha venido a salvarnos.

PRECES.

Dios envió a su Hijo, nacido de una mujer, nacido
bajo la ley, para rescatar a los que estaban bajo la
ley; fortalecidos por esta esperanza, oremos confiados,
diciendo:

Que la gracia de tu Hijo nos acompañe, Señor.

Oh Dios de amor y de paz, acrecienta en todos los
cristianos la fe en la encarnación de tu Hijo,
para que vivan siempre en continua acción de
gracias.

Levanta, Señor, la esperanza de los enfermos, de los
pobres, de los ancianos
y da tu ayuda a los oprimidos, a los desalentados,
a los que sufren.

Acuérdate, Señor, de los que están detenidos en las
cárceles
y de los que viven lejos de su patria.

Se pueden añadir algunas intenciones libres
peticiones

Tú que en el nacimiento de tu Hijo quisiste que se
oyeran los ángeles que cantaban tu gloria,
haz que los difuntos puedan asociarse eternamen-
te al canto de los ángeles en tu reino.

Como Jesucristo, también nosotros somos hijo de
Dios; por eso con él nos atrevemos a decir:

Padre Nuestro ........

ORACIÓN.

Dios nuestro, que de modo admirable creaste al
hombre a tu imagen y semejanza y de un modo toda-
bía más admirable elevaste su condición por medios
de Jesucristo, concédenos compartir la divinidad de
aquel que se ha dignado compartir nuestra humani-
dad. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo.

CONCLUSIÓN.

V. El Señor nos bendiga, nos guarde de todo mal
y nos lleve a la vida eterna.
R, Amén.

Donativos

Para dudas, comentarios y sugerencias:
oficiodivino@hotmail.com

En Twitter: @oficiodivinomx

En YouTube: oficiodivino

Si deseas ayudarnos:
[Tu ayuda]

2023

[Oficio de lectura] [Laudes] [Angelus] [Nona] [Completas] [El Santo Rosario]
[Inicio]